jueves 08 de junio de 2006

The brothers Grimm

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Puedo entender perfectamente los deseos de un cineasta por incorporar una nueva visión o un giro retorcido en historias o personajes que un gran número de personas ya conocen –ya sean basados en la vida real o totalmente ficticios-. Después de todo, la originalidad y la firma propia de un cineasta es bienvenida siempre y cuando el producto final resulte algo fresco, ameno y con buenos elementos que lo conformen. Terry Gilliam –director-, utiliza la figura de los hermanos Grimm –personajes históricos de la Alemania a inicios del siglo 19- y la adapta a su peculiar visión que, lamentablemente, resulta irregular, forzada en varios tramos y sin esa magia que caracteriza a las buenas historias de fantasía.

No me puedo quejar del trabajo de los realizadores en cuanto al diseño de producción. El filme narra las aventuras de estos hermanos que estafan a los habitantes de pequeños pueblos al hacerles creer que los personajes de los cuentos de hadas son reales, mientras ellos valientemente luchan contra las criaturas y espíritus malignos que habitan esas historias. Los diseñadores audazmente elaboran los escenarios en donde se combinan cuentos como los de Caperucita Roja, Hansel y Gretel o Rapunzel. Desde un detalle enorme en la creación de un bosque encantado y tenebroso hasta la belleza y frialdad de una bruja interpretada por Mónica Bellucci.

La película no es un retrato de las vidas históricas de los hermanos, sino más bien una adaptación ligera que contiene todos los elementos que entusiasman al público moderno. Es una combinación, a veces efectiva y a veces desesperante, del género de aventuras, comedia, fantasía y romance. De ellos, es en la parte de aventuras –con un poco de reserva también- que El secreto de los hermanos Grimm (título en español) logra entregar los mejores resultados. De alguna manera u otra las peripecias de este dúo de hermanos diametralmente opuestos logran acarrear la trama de una forma digna y con aceptables dosis de entretenimiento.

Pero no hay que esperar mayores aciertos de esta producción. Mientras la aventura y el despliegue visual logran retener la atención, la comedia y el romance son poco hilarantes y vacuos respectivamente. Ehren Kruger –escritor- deja a un lado las adaptaciones de filmes japoneses como El aro o The grudge por un poco de tintes de fantasía. Menos gritos y más aventura. Aunque no lo hace mal, sigo creyendo que el guión de Arlington road es el mejor de sus trabajos.

Matt Damon y Heath Ledger –a quienes originalmente se les asignaron personajes inversos- entregan interpretaciones funcionales, aunque Heath Ledger como Jacob aún no me termina de convencer en su papel del hermano reprimido y ferviente creyente de los cuentos de hadas; mucho menos el caricaturesco personaje de Peter Storemare como Cavaldi. Aunque los finales siempre son felices en los cuentos de hadas -y aquí también, por supuesto-, El secreto de los hermanos Grimm es una película regular.

Publicado originalmente: 8 de enero de 2006