martes 24 de julio de 2007

El número 23

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Echémosle un vistazo en esta ocasión a lo nuevo en DVD (siendo el día de hoy, precisamente, el estreno oficial de este título). Primero que nada, no soy un detractor de Jim Carrey; me parece que The Truman show (1998), Man on the moon (1999), The Majestic (2001) y Eternal sunshine of the spotless mind (2004) son claros ejemplos del competente trabajo del actor en lo que suele llamarse su “modo serio” (y no cómico como es usual). En The number 23 –otro trabajo en modalidad seria– no es que el actor represente el bache de esta carretera bastante empedrada, pero aún así su trabajo no es lo suficientemente sobresaliente como para opacar todos los desperfectos que surgen en el trayecto. El problema aquí, creo yo, es que aunque el filme cuenta con una premisa llamativa (inspirada vagamente en el ‘enigma del 23’), el devenir de la acción avanza a paso de tortuga que aún con las enigmáticas coincidencias que van surgiendo alrededor del número 23, la película no logra generar el interés necesario para conectarse con todo el drama que vive el personaje principal (y menos en los últimos minutos de la cinta).

Walter Sparrow (Carrey) es un tipo que vive una vida familiar aparentemente feliz. El día de su cumpleaños, sin embargo, su esposa le regala un libro titulado “El número 23”, el cual cuenta la historia de un detective llamado Fingerling y sus investigaciones íntimamente relacionadas con el enigmático número. A raíz de la lectura Walter comienza a obsesionarse por conocer la identidad del autor del libro, ya que muchas de las cosas que ahí se narran tienen una similitud escalofriante con su propia vida.

De pronto, como si de algún maleficio se tratara, Walter comienza a encontrar patrones en los que el número 23 también es protagonista de su vida (por ejemplo, su hora de nacimiento fue a las 11:12 p.m. y 11+12=23; conoció a su esposa cuando tenía 23 años un 14 de septiembre y al sumar 14+9=23; ambos se casaron un 13 de octubre y 13+10=23; su licencia de conducir, su número de seguro social… todo parece sumar 23). La fecha de estreno de la película (en cines y en Estados Unidos) fue el 23 de febrero –pero eso ya es estrategia publicitaria–. En fin, las similitudes entre la realidad y la ficción del libro son las que impulsan al personaje a investigar quién se esconde tras esa extraña publicación llamada “El número 23”.

El filme se va desarrollando entre la representación de lo que está escrito en el libro y las investigaciones que Walter realiza al respecto. El problema es que esa representación, en la cual el director Joel Schumacher utiliza unos trucos estéticos poco efectivos, se torna sosa y aburrida. En ella no existen los suficientes elementos que le den un ritmo adecuado a lo narrado ni un desarrollo competente a los elementos dramáticos que serán importantes para explicar el previsible desenlace –de ahí que Schumacher intente maquillar visualmente la puesta en escena para distraer un poco de las flojeras que padece el guión–. El voiceover que se utiliza para ir narrando los acontecimientos del libro y los pensamientos del detective incluso llega a volverse monótono (como la innecesaria repetición del “capítulo uno”, “capítulo dos”, "capítulo tres", etcétera), creando una sensación, en general, poco satisfactoria. Y lo que más se resiente es que son pasajes sin mayor sustancia y demasiado extensos.

La película, en síntesis, intenta darle forma a ese análisis introspectivo del autor del susodicho libro, arrojando a lo largo de la cinta estos datos relacionados con el número 23 que no pasan de ser algo marginalmente interesante, y que, además, intentan enganchar al espectador con el “¡wow, que coincidencia!”, pero ultimadamente no tienen mayor significado que el simple hecho que se repiten constantemente; de paso el filme nos remata con un final innecesariamente extenso en el que se nos explica, así agarraditos de la mano con tiza y pizarrón, el porqué el elemento sorpresa es lo que es, rebajando al espectador a un nivel poco agradable, sobre todo cuando el asunto es tan obvio y sin necesidad de redundar tanto.

En fin, un filme lento, con una premisa interesante pero pobremente desarrollada, unas actuaciones correctas nada más y unos personajes que están para el olvido (lástima que, al igual que en Firewall, Virginia Madsen es nuevamente subutilizada). Como he dicho, ni los artificios visuales que le imprime Schumacher logran distraer lo suficiente como para olvidarse de sus fallos. El avance de cine, me parece, podrá ser atractivo, pero se necesita más que sumar varios números y que su resultado de 23 para contar bien una historia. Como dice Umberto Eco: "Uno puede hacer lo que quiera con los números".


Tags: DVD, Criticas de cine, Jim Carrey, Joel Schumacher

Comentarios

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Autor: Raico Montes de Oca
Fecha: martes 06 de enero de 2009
Hora: 17:28

Hola soy un televidente mas de las aspiraciones pronunciadas por el director.Creeme este fue una pelicula muy interesante para mi ya que nunca habia sentido espanto y terror lo senti, por lo que le exsorto al director que soy un segidor fiel de sus peliculas y que siga haciendo esa cosa tan linda que es lograr que todo los esfursos realizados le salgan bien. Yo soy un estudiante de Economia En la Universidad de Oriente de Santiago de Cuba (Cuba).Deseo que me manden otros temas de interes. Mi email es osmany.rojas@eco.uo.edu.cu.A si ven al personaje protagonista de la pelicula diganle que me escriba que actuo muy bien.Bueno chao y un saludo muy fuerte desde cuba a todos que de una forma u otra pudieron ser partes de ese tan bello trabajo que es la actuacion.
CHAOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO