La banda tricolor de los avances de cine
Si han visto algún trailer de películas estadounidenses en su sala de cine local, seguramente ya se han encontrado con esta imagen al iniciar el avance:
La MPAA (Motion Picture Association of America) es la entidad reguladora encargada de otorgar las respectivas calificaciones a las películas que se estrenan en territorio estadounidense, al igual que a sus respectivos avances.
Para que se hagan una idea más clara y tropicalizada a nuestro contexto, la MPAA es para Estados Unidos lo que la Dirección de Espectáculos Públicos es para El Salvador.
Si han notado, todos o casi todos los avances de películas estadounidenses que se exhiben en cine dicen básicamente lo mismo: "El siguiente avance ha sido aprobado para todo público por la MPAA" (acompañado de una banda verde como fondo). Abajo, sin embargo, el texto varía dependiendo del avance, pues lo que contiene esa porción de información es la respectiva calificación de la película, y, en el caso de que no cuente con una, un mensaje que dice: "Esta película aún no ha sido calificada".
En otras palabras, un filme puede tener una calificación para mayores de 18 años (R) [1], y, sin embargo, "...el avance ha sido aprobado para todo público por la MPAA". Es decir, su contenido ha sido adaptado para todo público.
Hay, sin embargo, otra modalidad de avances: los de banda roja.
Esta imagen, que acompaña a los avances de ese tipo, no es usual verla cuando uno va al cine:
Esto se debe a que la mayoría de cadenas propietarias de salas de cine en los Estados Unidos, no permiten la exhibición de avances de este tipo, ya que, como se puede inferir por la notificación y el color de la banda, el contenido no es apropiado para todo público.
Usualmente uno no esperaría ver un avance de Juegos macabros 4 (Saw 4) si entra a ver, por ejemplo, Shrek tercero (Shrek the third). Pero de ser así, el avance debe estar modificado precisamente para que pueda ser presenciado por todo tipo de público (cuidando, sobre todo, la omisión de lenguaje profano, desnudos, contenido relacionado con drogas, etcétera).
Aquí en El Salvador, que yo recuerde, nunca he visto un avance en salas de cine que lleve la banda roja. La idea de todo esto es que, aunque habrá alguna excepción en más de alguna localidad, las cadenas evitan a toda costa exhibir este tipo de avances (ignoro si lo tienen prohibido).
He aquí un ejemplo de un avance con banda roja. Se trata del filme Shoot'em up, próximo a estrenarse, protagonizado por Cliwe Owen, Monica Belucci y Paul Giamatti:
Evidentemente el contenido es mucho más fuerte que uno de banda verde. En el caso del avance de banda roja de John Rambo (conocida también como Rambo 4), el cual les dejo a continuación, la violencia gráfica es mucho más evidente e impactante:
http://view.break.com/362761 - Watch more free videos
Esta práctica de elaborar este tipo de trailers no es nueva. American Pie (1999), por ejemplo, tuvo en su momento un avance con banda roja (con lo cual nos situamos, por lo menos, ocho años atrás).
Lo que sucede es que en aquellos tiempos, cuando la MPAA otorgaba la banda roja a uno de los avances, los estudios lo interpretaban como una especie de castigo.
Hoy en día, sin embargo, se han percatado que pueden utilizar esta etiqueta de manera favorable gracias a medios como Internet. Si los estudios no pueden exhibir este tipo de avances en las salas de cine, internet les provee un medio de distribución efectivo, en donde pueden construir expectativas y publicidad de boca en boca gracias al contenido que antes no era de práctica común.
Un ejemplo de ello es el reciente avance con banda roja de Beowulf, del director Robert Zemeckis, en el cual Angelina Jolie muestra sus senos (y algo más) sin ningún tipo de censura.
Hasta el momento he visto que el enfoque le está dando prioridad a la violencia gráfica. El caso de John Rambo, por ejemplo, es ícono, pues se pueden apreciar perfectamente miembros cortados, balas que atraviesan cuerpos de manera impactante, etcétera.
Otro ejemplo que sigue más o menos los mismos lineamientos es el de 30 days of night, en el cual se puede ver la manera en que los vampiros destrozan a sus víctimas.
Beowulf, por su parte, no sólo utiliza un contenido violento más explícito, sino que añade contenido sexual (desnudos en este caso). Piénsenlo de esta manera: ahora pueden ver desnuda a Angelina Jolie sin necesidad de ver la película ni pagar ni un centavo cuando la estrenen.
Eso, sin duda, genera bastante publicidad de boca en boca. Genera expectativas, da de qué hablar.
Aunque el avance de Beowulf no es el único lugar en donde se puede ver a la actriz en fotos o escenas de desnudos, sí representa lo más reciente de la actual pareja de Brad Pitt.
Recuerden, cuando se trata de publicidad, esto es precisamente lo que los estudios buscan. Eventualmente se espera que eso se traduzca en ingresos en taquilla. He aquí una captura:
Ahora bien, está claro que Internet está siendo el medio principal por el cual los estudios están distribuyendo este tipo de avances (aunque no es ni será el único), pero qué se puede decir acerca de los filtros para el tipo de audiencia que ve esta modalidad de cortos.
Es decir, en Internet, por ejemplo, un niño de ocho años puede ver sin mayor problema el avance de banda roja de John Rambo al ingresar a sitios como YouTube o Google Video.
Las cadenas de cine tienen su filtro (mostrar sólo avances con banda verde). Internet, por su parte, acepta prácticamente de todo.
Mi objetivo no es satanizar Internet, pero obviamente hay que adoptar ciertas medidas preventivas para lograr que este tipo de contenido llegue a su público teóricamente objetivo (los mayores de 18 años principalmente).
En Estados Unidos, por ejemplo, alrededor del 51 por ciento de adolescentes se entera de nuevas películas a través de Internet [2], dato que refuerza el hecho de que es necesario mejorar los filtros cuando se trata de la distribución de avances con banda roja, si es que se tiene en consideración la salud mental de los jóvenes.
Hasta el momento la mécanica para poder ver un trailer con banda roja es identificarse como mayor de 18 años, en donde se debe corroborar, además, la fecha de cumpleaños y el código postal del usuario en cuestión, los cuales se verifican con archivos públicos [3].
Todos sabemos, sin embargo, que esos métodos no son muy efectivos. Sólo basta ingresar a YouTube y en dicho sitio no es necesario corroborar nada. Los usuarios, de alguna manera u otra, encuentran la forma de propagar el material evadiendo los mecanismos que emplean asociaciones como la MPAA.
Esta institución, a raíz de la propagación de dicho material a través de Internet, recientemente sacó la nueva modalidad de avances con banda amarilla (foto abajo), la cual está destinada exclusivamente para todos aquellos trailers que se distribuyen a través de Internet.
La etiqueta señala que los avances de este tipo están "aprobados solamente para usuarios de internet con edad apropiada". Según la MPAA, esto significa todos aquellos visitantes a sitios que son frecuentados principalmente por adultos o accesibles entre las 9 p.m. y las 4 a.m. [4].
De igual manera que los otros, estos avances son fácilmente accesibles a cualquier tipo de público. Aquí me encontré, por ejemplo, el avance con banda amarilla de la nueva versión de Halloween (estrenada la semana pasada):
La banda amarilla, según he entendido, es para filmes que no son apropiados para todas las edades, pero aún así no llegan a tener una calificación de R, lo que abarcaría películas que son de PG-13 para arriba (con la excepción de las que tienen una calificación de R y NC-17).
PG-13, en nuestro país, es el equivalente a "mayores de 15 años". R es igual a "mayores de 18 años", y NC-17 es "para mayores de 21 años". En otros países de latinoamerica esto puede variar.
Lo cierto de todo el asunto es que tanto los avances de banda amarilla como los de banda roja están al alcance de unos cuantos clicks, tanto para un infante como para un adolescente.
La mecánica que han utilizado las cadenas de cine hasta el momento me parece apropiada (sólo avances de banda verde). Pero en Internet, sin embargo, la cosa pinta de otra manera.
Los padres, guardianes o tutores, creo yo, deben desempeñar un rol no de censura, sino de una sana y productiva supervisión (pues Internet es una herramienta muy potente y beneficiosa para una amplia gama de actividades educativas, de entretenimiento familiar y de comunicación, entre otras).
Según un estudio realizado por la firma de investigación OTX y el sitio de socialización en red eCrush (el cual es citado en la referencia número 2), el 70 por ciento de los adolescentes dicen que cuando la gente anda hablando de una película, eso les provoca ganas de ir a verla.
Los avances de banda roja y banda amarilla dan mucho de que hablar (al menos por el momento).
Los que están pegando en la actualidad (todos de banda roja), son los de películas como Knocked up, Resident Evil: Extinction, Beowulf, Shoot'em up, Superbad, 30 days of night, entre otros.
Las medidas preventivas como la disponibilidad sólo a través de los sitios oficiales de las películas (previa identificación), no están funcionando.
Sería saludable estar atento a este tipo de contenido ya que, si me preguntan, no considero nada beneficioso que un chico esté viendo avances como los de John Rambo banda roja.
La verdad hay mucho que discutir, pero por el momento creo que he matizado varias ideas que me parecen importantes para su difusión.
NOTAS Y REFERENCIAS
[1] En Estados Unidos la calificación R se refiere a que los jóvenes mayores de 17 años deben entrar acompañados de un adulto. En nuestro país, sin embargo, esa calificación es el equivalente a mayores de 18 años.
[2] Yahoo News Entertainment, TV, trailers keep teens into movies: study, Agosto 26 de 2007.
[3] Halbfinger, David M., Attention web surfers: The following film trailer may be racy or graphic, The New York Times, Junio 12 de 2007.
[4] Ídem anterior.
La MPAA (Motion Picture Association of America) es la entidad reguladora encargada de otorgar las respectivas calificaciones a las películas que se estrenan en territorio estadounidense, al igual que a sus respectivos avances.
Para que se hagan una idea más clara y tropicalizada a nuestro contexto, la MPAA es para Estados Unidos lo que la Dirección de Espectáculos Públicos es para El Salvador.
Si han notado, todos o casi todos los avances de películas estadounidenses que se exhiben en cine dicen básicamente lo mismo: "El siguiente avance ha sido aprobado para todo público por la MPAA" (acompañado de una banda verde como fondo). Abajo, sin embargo, el texto varía dependiendo del avance, pues lo que contiene esa porción de información es la respectiva calificación de la película, y, en el caso de que no cuente con una, un mensaje que dice: "Esta película aún no ha sido calificada".
En otras palabras, un filme puede tener una calificación para mayores de 18 años (R) [1], y, sin embargo, "...el avance ha sido aprobado para todo público por la MPAA". Es decir, su contenido ha sido adaptado para todo público.
Hay, sin embargo, otra modalidad de avances: los de banda roja.
Esta imagen, que acompaña a los avances de ese tipo, no es usual verla cuando uno va al cine:
Esto se debe a que la mayoría de cadenas propietarias de salas de cine en los Estados Unidos, no permiten la exhibición de avances de este tipo, ya que, como se puede inferir por la notificación y el color de la banda, el contenido no es apropiado para todo público.
Usualmente uno no esperaría ver un avance de Juegos macabros 4 (Saw 4) si entra a ver, por ejemplo, Shrek tercero (Shrek the third). Pero de ser así, el avance debe estar modificado precisamente para que pueda ser presenciado por todo tipo de público (cuidando, sobre todo, la omisión de lenguaje profano, desnudos, contenido relacionado con drogas, etcétera).
Aquí en El Salvador, que yo recuerde, nunca he visto un avance en salas de cine que lleve la banda roja. La idea de todo esto es que, aunque habrá alguna excepción en más de alguna localidad, las cadenas evitan a toda costa exhibir este tipo de avances (ignoro si lo tienen prohibido).
He aquí un ejemplo de un avance con banda roja. Se trata del filme Shoot'em up, próximo a estrenarse, protagonizado por Cliwe Owen, Monica Belucci y Paul Giamatti:
Evidentemente el contenido es mucho más fuerte que uno de banda verde. En el caso del avance de banda roja de John Rambo (conocida también como Rambo 4), el cual les dejo a continuación, la violencia gráfica es mucho más evidente e impactante:
http://view.break.com/362761 - Watch more free videos
Esta práctica de elaborar este tipo de trailers no es nueva. American Pie (1999), por ejemplo, tuvo en su momento un avance con banda roja (con lo cual nos situamos, por lo menos, ocho años atrás).
Lo que sucede es que en aquellos tiempos, cuando la MPAA otorgaba la banda roja a uno de los avances, los estudios lo interpretaban como una especie de castigo.
Hoy en día, sin embargo, se han percatado que pueden utilizar esta etiqueta de manera favorable gracias a medios como Internet. Si los estudios no pueden exhibir este tipo de avances en las salas de cine, internet les provee un medio de distribución efectivo, en donde pueden construir expectativas y publicidad de boca en boca gracias al contenido que antes no era de práctica común.
Un ejemplo de ello es el reciente avance con banda roja de Beowulf, del director Robert Zemeckis, en el cual Angelina Jolie muestra sus senos (y algo más) sin ningún tipo de censura.
Hasta el momento he visto que el enfoque le está dando prioridad a la violencia gráfica. El caso de John Rambo, por ejemplo, es ícono, pues se pueden apreciar perfectamente miembros cortados, balas que atraviesan cuerpos de manera impactante, etcétera.
Otro ejemplo que sigue más o menos los mismos lineamientos es el de 30 days of night, en el cual se puede ver la manera en que los vampiros destrozan a sus víctimas.
Beowulf, por su parte, no sólo utiliza un contenido violento más explícito, sino que añade contenido sexual (desnudos en este caso). Piénsenlo de esta manera: ahora pueden ver desnuda a Angelina Jolie sin necesidad de ver la película ni pagar ni un centavo cuando la estrenen.
Eso, sin duda, genera bastante publicidad de boca en boca. Genera expectativas, da de qué hablar.
Aunque el avance de Beowulf no es el único lugar en donde se puede ver a la actriz en fotos o escenas de desnudos, sí representa lo más reciente de la actual pareja de Brad Pitt.
Recuerden, cuando se trata de publicidad, esto es precisamente lo que los estudios buscan. Eventualmente se espera que eso se traduzca en ingresos en taquilla. He aquí una captura:
Ahora bien, está claro que Internet está siendo el medio principal por el cual los estudios están distribuyendo este tipo de avances (aunque no es ni será el único), pero qué se puede decir acerca de los filtros para el tipo de audiencia que ve esta modalidad de cortos.
Es decir, en Internet, por ejemplo, un niño de ocho años puede ver sin mayor problema el avance de banda roja de John Rambo al ingresar a sitios como YouTube o Google Video.
Las cadenas de cine tienen su filtro (mostrar sólo avances con banda verde). Internet, por su parte, acepta prácticamente de todo.
Mi objetivo no es satanizar Internet, pero obviamente hay que adoptar ciertas medidas preventivas para lograr que este tipo de contenido llegue a su público teóricamente objetivo (los mayores de 18 años principalmente).
En Estados Unidos, por ejemplo, alrededor del 51 por ciento de adolescentes se entera de nuevas películas a través de Internet [2], dato que refuerza el hecho de que es necesario mejorar los filtros cuando se trata de la distribución de avances con banda roja, si es que se tiene en consideración la salud mental de los jóvenes.
Hasta el momento la mécanica para poder ver un trailer con banda roja es identificarse como mayor de 18 años, en donde se debe corroborar, además, la fecha de cumpleaños y el código postal del usuario en cuestión, los cuales se verifican con archivos públicos [3].
Todos sabemos, sin embargo, que esos métodos no son muy efectivos. Sólo basta ingresar a YouTube y en dicho sitio no es necesario corroborar nada. Los usuarios, de alguna manera u otra, encuentran la forma de propagar el material evadiendo los mecanismos que emplean asociaciones como la MPAA.
Esta institución, a raíz de la propagación de dicho material a través de Internet, recientemente sacó la nueva modalidad de avances con banda amarilla (foto abajo), la cual está destinada exclusivamente para todos aquellos trailers que se distribuyen a través de Internet.
La etiqueta señala que los avances de este tipo están "aprobados solamente para usuarios de internet con edad apropiada". Según la MPAA, esto significa todos aquellos visitantes a sitios que son frecuentados principalmente por adultos o accesibles entre las 9 p.m. y las 4 a.m. [4].
De igual manera que los otros, estos avances son fácilmente accesibles a cualquier tipo de público. Aquí me encontré, por ejemplo, el avance con banda amarilla de la nueva versión de Halloween (estrenada la semana pasada):
La banda amarilla, según he entendido, es para filmes que no son apropiados para todas las edades, pero aún así no llegan a tener una calificación de R, lo que abarcaría películas que son de PG-13 para arriba (con la excepción de las que tienen una calificación de R y NC-17).
PG-13, en nuestro país, es el equivalente a "mayores de 15 años". R es igual a "mayores de 18 años", y NC-17 es "para mayores de 21 años". En otros países de latinoamerica esto puede variar.
Lo cierto de todo el asunto es que tanto los avances de banda amarilla como los de banda roja están al alcance de unos cuantos clicks, tanto para un infante como para un adolescente.
La mecánica que han utilizado las cadenas de cine hasta el momento me parece apropiada (sólo avances de banda verde). Pero en Internet, sin embargo, la cosa pinta de otra manera.
Los padres, guardianes o tutores, creo yo, deben desempeñar un rol no de censura, sino de una sana y productiva supervisión (pues Internet es una herramienta muy potente y beneficiosa para una amplia gama de actividades educativas, de entretenimiento familiar y de comunicación, entre otras).
Según un estudio realizado por la firma de investigación OTX y el sitio de socialización en red eCrush (el cual es citado en la referencia número 2), el 70 por ciento de los adolescentes dicen que cuando la gente anda hablando de una película, eso les provoca ganas de ir a verla.
Los avances de banda roja y banda amarilla dan mucho de que hablar (al menos por el momento).
Los que están pegando en la actualidad (todos de banda roja), son los de películas como Knocked up, Resident Evil: Extinction, Beowulf, Shoot'em up, Superbad, 30 days of night, entre otros.
Las medidas preventivas como la disponibilidad sólo a través de los sitios oficiales de las películas (previa identificación), no están funcionando.
Sería saludable estar atento a este tipo de contenido ya que, si me preguntan, no considero nada beneficioso que un chico esté viendo avances como los de John Rambo banda roja.
La verdad hay mucho que discutir, pero por el momento creo que he matizado varias ideas que me parecen importantes para su difusión.
NOTAS Y REFERENCIAS
[1] En Estados Unidos la calificación R se refiere a que los jóvenes mayores de 17 años deben entrar acompañados de un adulto. En nuestro país, sin embargo, esa calificación es el equivalente a mayores de 18 años.
[2] Yahoo News Entertainment, TV, trailers keep teens into movies: study, Agosto 26 de 2007.
[3] Halbfinger, David M., Attention web surfers: The following film trailer may be racy or graphic, The New York Times, Junio 12 de 2007.
[4] Ídem anterior.



