lunes 24 de diciembre de 2007

La brújula dorada

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Se suele decir que la controversia religiosa es un detonante más o menos favorable para la taquilla de casi cualquier filme (véase La pasión de Cristo, por citar un ejemplo reciente), pero en el caso de The golden compass (título en inglés), una de las grandes apuestas de New Line Cinema para el 2007, eso parecen ser puras patrañas. Bueno, por lo menos así lo están reflejando los números hasta la fecha [1]. Desde el punto de vista financiero, todo parece indicar que se trata de un fracaso (o, por lo menos, nada parecido a lo esperado). Desde el punto de vista artístico, aunque no es un trabajo totalmente desestimable, apenas logra mantener en vilo al espectador.

Pero bueno, lo de la controversia religiosa ya son jugarretas a las que no se le deberían de prestar, a mi juicio, mucha importancia. Es cierto, el material escrito es bastante directo en sus planteamientos (el autor, de paso, es ateo), pero el material cinematográfico, en cambio, está súmamente suavizado como para mantener a todos contentos (aunque parece que para las autoridades católicas eso no es suficiente). Según una cobertura publicada por la revista Entertainment weekly [2], el guionista (también director) ha eliminado elementos que puedan agitar a un público sensible en estos asuntos de religión. El resultado final, por lo visto en pantalla, es una aventura inofensiva que seguramente pasará de largo por las salas de cine local.

El inconveniente con esta ola de películas, como varias lo han mostrado hasta el momento, es que existe una incapacidad de retratar el mundo fantástico y sus habitantes de una manera épica y grandilocuente. Los personajes, además, son pobremente desarrollados. La heroína, en este caso, alcanza cierto grado de simpatía (mucho más que el tal Eragon del año pasado), pero nada lo suficientemente contundente como para alcanzar la magnitud de un Frodo o un Sam.

La mayor queja que han expuesto los fanáticos de esta serie de libros titulada originalmente His dark materials, según lo que he podido constatar, es sencillamente su falta de carácter para plantear las grandes ideas que contiene el material impreso. Al suavizar demasiado la materia prima, el filme pierde considerablemente su alcance, quedando de cierta manera mutilado por jugar a lo seguro. El producto final, en efecto, carece de esa fuerza de raíz que hubiese sentado unos cimientos más sólidos para el desarrollo de la historia.

Cargada de efectos visuales para adornar su mundo fantástico, probablemente el ‘efecto’ más asombroso de todos, y no necesariamente porque sea hombre, es la aparición de una deslumbrante Nicole Kidman que roba cada centímetro de atención tan pronto la cámara comienza a registrar los embriagantes movimientos de su cadera y el candente destello de sus cabellos dorados. Su personaje, dejando a un lado la belleza de la actriz, es el único capaz de dibujar un perfil más o menos interesante dentro de esta gama de individuos y animalitos que deambulan por los universos alternativos de la cinta. Aún así, el personaje de Kidman es débil, y a pesar del porte que le impone la actriz, no hay belleza que le ayude mucho al final de cuentas.

Sobresale, por ejemplo, una batalla animada en 3D entre dos osos polares, el carisma de la chica protagónica y el aporte de Kidman con su interpretación. Daniel Craig, quien apenas aparece ante cámaras, tal parece que andaba filmando la próxima de Bond en otro universo alternativo.

La cinta ofrece una dosis marginal de entrenimiento. Con los estándares tan altos y magistrales que estableció El señor de los anillos, todos estos filmes son, me parece, productos desnutridos que aún no logran dar en el clavo. New Line Cinema tendrá que depositar sus esperanzas, por lo visto, en El hobbit; el problema es que para cuando llegue el momento de su estreno allá por el 2010, el estudio probablemente haya pasado a la historia.

Está bien, no seré tan apocalíptico, pero con un año bastante malo en términos financieros, el panorama no se ve tan alentador. Para mientras se llegan las doce, me iré a ver El retorno del rey, y, de paso, les deseo unas felices fiestas y un feliz año nuevo por adelantado.

NOTAS Y REFERENCIAS

[1] Según datos de la IMDB a nivel doméstico (EUA), el filme lleva un estimado de 48,4 millones de dólares de un presupuesto también estimado de 180 millones. Con 17 días de exhibición, lo cierto de todo el asunto es que este desempeño representa un balde de agua fría para los ejecutivos, pues no son las cifras esperadas.
[2] Jensen, Jeff, Golden compass: What's God got to do with it?, Entertainment weekly, 2007.


Tags: Daniel Craig, Nicole Kidman, Ian McKellen

Comentarios

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Autor: opaque
Fecha: miércoles 26 de diciembre de 2007
Hora: 1:42

Luke, I am your father!
Autor: Invitado
Fecha: miércoles 26 de diciembre de 2007
Hora: 18:30

Dos estrellas y media!!!