NOTA ACLARATORIA
El pasado miércoles hubo un error en la publicación del artículo "Panchimalco en poder de los piratas".
Ahora lo que quiero explicar es lo siguiente:
En septiembre de 2007 envié un correo electrónico al periódico local La Prensa Gráfica. El motivo fue para solicitar permiso para reproducir un artículo del día 4 de junio de 2000.
Nunca obtuve respuesta.
El artículo tiene que ver con la filmación de una película en El Salvador en el año de 1954 (según los cálculos que provee el texto). Como no obtuve respuesta abandoné la idea de publicarlo.
Sin embargo, hoy que se exhibe la película salvadoreña Sobreviviendo Guazapa me parece apropiado retomar aquella iniciativa.
La razón es simple:
En estos momentos varias personas están hablando de los intentos de hacer cine en nuestro país, y este artículo nos transporta a una época en donde también se realizó dicha tarea. La película en cuestión, en ese entonces, fue El pirata negro, de la cual muchos no conocen de su existencia.
Me hubiese salido más fácil publicar el enlace al sitio web de LPG, pero busqué y busqué en el archivo del sitio y nunca encontré el artículo. Lo que hice, entonces, fue agarrar la copia que tengo del periódico de ese día y digité el texto. Además de ello, escaneé varias de las imáganes que aparecieron.
Claro, sin haber obtenido el permiso correspondiente, he tomado un riesgo. Pero para ello precisamente he escrito esta nota, para decirles a los lectores de este blog que el artículo es propiedad exclusiva de La Prensa Gráfica, fue escrito por Carmen Tamacas y las fotos pertenecen al archivo de José Salazar Ruiz. El único crédito que merezco, en todo caso, es haberme tomado el tiempo para digitar el texto y escanear las imágenes.
Mi objetivo con la publicación del artículo es únicamente difundir información con respecto a lo que aquí se produce, de modo que los lectores puedan ampliar su cultura audiovisual cuando se trata de lo nacional.
Me parece que es bueno conocer sobre todos estos proyectos.
Si el periódico o la escritora se sienten ofendidos por mi atrevimiento, les pido mis disculpas de antemano y con gusto eliminaré el artículo bajo su petición.
Si alguno de los lectores o el personal del periódico encuentra la versión en línea en el archivo del periódico (que en lo personal nunca encontré), por favor hacérmelo saber, así publico el enlace y borro el texto.
Sin nada más que agregar, gracias.
Ahora lo que quiero explicar es lo siguiente:
En septiembre de 2007 envié un correo electrónico al periódico local La Prensa Gráfica. El motivo fue para solicitar permiso para reproducir un artículo del día 4 de junio de 2000.
Nunca obtuve respuesta.
El artículo tiene que ver con la filmación de una película en El Salvador en el año de 1954 (según los cálculos que provee el texto). Como no obtuve respuesta abandoné la idea de publicarlo.
Sin embargo, hoy que se exhibe la película salvadoreña Sobreviviendo Guazapa me parece apropiado retomar aquella iniciativa.
La razón es simple:
En estos momentos varias personas están hablando de los intentos de hacer cine en nuestro país, y este artículo nos transporta a una época en donde también se realizó dicha tarea. La película en cuestión, en ese entonces, fue El pirata negro, de la cual muchos no conocen de su existencia.
Me hubiese salido más fácil publicar el enlace al sitio web de LPG, pero busqué y busqué en el archivo del sitio y nunca encontré el artículo. Lo que hice, entonces, fue agarrar la copia que tengo del periódico de ese día y digité el texto. Además de ello, escaneé varias de las imáganes que aparecieron.
Claro, sin haber obtenido el permiso correspondiente, he tomado un riesgo. Pero para ello precisamente he escrito esta nota, para decirles a los lectores de este blog que el artículo es propiedad exclusiva de La Prensa Gráfica, fue escrito por Carmen Tamacas y las fotos pertenecen al archivo de José Salazar Ruiz. El único crédito que merezco, en todo caso, es haberme tomado el tiempo para digitar el texto y escanear las imágenes.
Mi objetivo con la publicación del artículo es únicamente difundir información con respecto a lo que aquí se produce, de modo que los lectores puedan ampliar su cultura audiovisual cuando se trata de lo nacional.
Me parece que es bueno conocer sobre todos estos proyectos.
Si el periódico o la escritora se sienten ofendidos por mi atrevimiento, les pido mis disculpas de antemano y con gusto eliminaré el artículo bajo su petición.
Si alguno de los lectores o el personal del periódico encuentra la versión en línea en el archivo del periódico (que en lo personal nunca encontré), por favor hacérmelo saber, así publico el enlace y borro el texto.
Sin nada más que agregar, gracias.



