Mi película recaudó casi el doble de su costo: ¿por qué me van a embargar la casa?

Para nadie es secreto que los grandes estudios de Hollywood compiten semana tras semana por ganar el primer lugar en recaudación de taquilla. Ser número uno de la lista trae consigo, entre otras cosas, reconocimiento.
Cada lunes, a primera hora, uno puede leer titulares al estilo: “Película X al tope de la taquilla”, “Película Z rompe récord al recaudar 70 millones en el primer fin de semana”, “Película W le quita el trono a película Y”, etcétera.
Cuando uno obtiene el primer lugar en alguna actividad lo más recomendable es gritarlo a los cuatro vientos, y si los medios de comunicación ayudan a realizar dicha tarea, pues bienvenido sea, ya que genera buena publicidad.
Pero...
¿Cómo interpretar mejor los números?
La lista de las diez películas más taquilleras de la semana puede ser engañosa en muchas ocasiones. Uno se inclinaría a pensar que si una película ha recaudado, por ejemplo, 75 millones de dólares y sólo costó 50 millones, entonces hay ganancia para el estudio.
Al contrario de lo que podríamos pensar, estaríamos bastante equivocados al concluir eso.
Incluso si el filme hubiese recaudado 100 millones de dólares todavía es muy dudoso decir que hubo ganancia. Entonces, se preguntarán, ¿cómo es posible que no hay ganancia si ha recaudado el doble de lo que costó?
La respuesta es simple: no toda la recaudación va directamente de regreso al estudio. Los dueños de las cadenas de cine, obviamente, se quedan con una parte del pastel, al igual que los distribuidores domésticos, los agentes de venta
extranjeros, los distribuidores para el exterior, el productor y los inversionistas.
Como ven, al añadir esa información, el panorama va cambiando.
Por mucho poder financiero que tengan los estudios de Hollywood el pastel de los ingresos en taquilla siempre se comparte.
Según Box Office Mojo, una publicación en línea especializada en reportes y estadísticas de la taquilla estadounidense, los estudios reciben, en promedio, el 55% de los ingresos de taquilla. Es decir, por cada dólar recaudado, ellos reciben la cantidad de 0.55 centavos.
Claro, con esto me estoy refiriendo a la taquilla estadounidense, no a la salvadoreña.
Para fines prácticos de este artículo mantendré las cosas simples utilizando el porcentaje propuesto por Box Office Mojo (el cual es, según lo que se maneja en la industria, un porcentaje bastante acertado); el objetivo es que se hagan una idea clara de cómo funciona más o menos el asunto. En la práctica, sin embargo, la distribución del dinero y las ganancias que perciben los estudios son un asunto mucho más complicado.
En nuestro ejemplo estamos trabajando con una película cuyo presupuesto estimado es de 50 millones de dólares.
Veamos la siguiente tabla comparativa con cuatro escenarios posibles:
Como los estudios reciben en promedio el 55% de los ingresos de taquilla, nuestra película tendría que recaudar aproximadamente 90 millones de dólares para quedar en una situación neutra (fila amarilla).
En la realidad, sin embargo, esa cifra aún representa una pérdida de alreredor de 21 millones de dólares.
Cuando uno recurre a las distintas publicaciones que proveen información sobre presupuestos estimados, usualmente esas cifras no incluyen un dato sumamente importante: los costos de mercadeo y publicidad.
Ello se debe a que dicha información es guardada con mucho recelo por los estudios y muy pocas veces la divulgan.
Cuando uno lee que una película tiene un presupuesto estimado de 50 millones de dólares, como el caso de nuestro ejemplo, usualmente esa cifra no incluye los costos antes mencionados.
Eso quiere decir entonces que a nuestros 50 millones de dólares originales debemos añadirle una cantidad adicional en concepto de mercadeo y publicidad.
Digamos que en nuestro caso son 20 millones de dólares. De ser así, ahora nuestro costo ascendería a la cantidad de 70 millones de dólares.
Sigamos con el ejemplo pero esta vez añadiendo los costos adicionales:
Ahora la cosa cambia. Recaudar 90 millones de dólares, a diferencia del caso anterior, todavía significa una pérdida para el estudio (segunda fila).
De hecho, la película tendría que recaudar 57.2 millones de dólares adicionales a su costo original para que el estudio no gane ni pierda. Es decir, tendría que obtener aproximadamente 127.2 millones de dólares en taquilla (fila amarilla).
De esa manera, sólo porque haya costado 70 y recaudó 70 no significa que va ‘chele’ (ni gana ni pierde). Incluso si recauda 90, 100 o 110 millones de dólares, todavía se encuentra en déficit.
Y uno creería que al costar ‘50 millones’ y recaudar 100 significa un ‘gran levante’ (algo beneficioso), como decimos aquí en El Salvador, pero la realidad es otra (hay que acordarse que desconocemos los costos de mercadeo y publicidad en la mayoría de los casos, es por ello que asumiríamos que la película cuesta 50 millones y no 70).
En el ejemplo, cada dólar que ingrese después de los 127.2 millones de dólares se traduciría, en teoría, en beneficio para el estudio. Obviamente, Hollywood no gasta tremendas cantidades de dinero para obtener un margen de beneficio insignificante.
Aunque el siguiente dato es especulación mía para fines prácticos únicamente, y me baso en los estándares empresariales que conozco, digamos que un 40% es un porcentaje que podría considerarse como un margen de ganancia exitoso.
De ser así, nuestra película tendría que recaudar aproximadamente 178 millones de dólares para considerarse como un buen proyecto de inversión (cuarta fila). Lastimosamente eso no sucede a menudo. Si alcanzar los 100 millones de dólares en taquilla es una tarea difícil de conseguir, ya no digamos 178 millones. Hay que recordar que no todos los viernes se estrena un Shrek o un Piratas del caribe.
30 days of night (30 días de noche), The assassination of Jesse James by the coward Robert Ford (El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford), The kingdom (El reino), 3:10 to Yuma, Shooter (Tirador), The hills have eyes 2 (El despertar del diablo 2), Eragon, entre otras, son películas que no han logrado recaudar en cines ni siquiera su presupuesto estimado (sin incluir los costos de mercadeo y publicidad).
Estas películas cuentan con actores de la talla de Brad Pitt, Russell Crowe, Christian Bale, Josh Harnett, Mark Wahlberg, Jamie Foxx, Jennifer Garner, Chris Cooper, Jeremy Irons, John Malkovich, entre otros. Aún así, son fracasos financieros en los cines estadounidenses.
Pero el ciclo de ingresos no acaba en la sala oscura. A eso se le puede añadir, por ejemplo, las ventas de regalías, derechos de transmisión por cable, de televisión de pago por evento (pay-per-view), entre otros.
Sin embargo, a pesar de estas opciones, los estudios generalmente obtienen sus beneficios en el mercado de DVD (o por lo menos es ahí donde depositan sus esperanzas para recuperar la inversión y obtener ganancias). He llegado a escuchar, incluso, que por cada disco vendido se llega a obtener hasta 11 dólares de beneficio (ya sea que la cifra sea cierta o no, lo que sí se deja entrever es que hay un margen de ganancia muy significativo en el mercado de DVD).
Al final de cuentas hay que reconocer que los verdaderos detalles financieros de las películas raramente son expuestos al público. Los estudios suelen mentir y alterar la
s cifras a la hora de revelar los presupuestos estimados y las ganancias. Dicha información sólo es conocida por un grupo selecto de personas (gente de alto nivel de los estudios). Lo que uno puede hacer es simplemente utilizar la información disponible y tratar de buscar un entendimiento general de lo rentable que es una película.
Las listas que uno lee en los periódicos o internet sobre los filmes más taquilleros de la semana no cuentan toda la historia de que tan bien le va a una determinada película. Sin embargo, con un poco de ayuda de otros datos y fuentes se puede lograr una mejor interpretación del asunto.
He aquí un resumen de lo previamente expuesto:
* Los estudios usualmente mienten a la hora de hacer público los presupuestos de sus filmes (de ahí se deriva el hecho de que es mejor llamarlos presupuestos estimados).
* Aún así, los presupuestos que aparecen publicados en la mayoría de medios no incluyen los costos de mercadeo y publicidad, por lo que el filme viene costando mucho más de lo que se cree.
* Que una película cueste 40 millones de dólares y que recaude en taquilla 40 millones, no significa que recuperó la inversión. Como mínimo tiene que recaudar aproximadamente el doble de su costo, ya que el estudio sólo recibe, en promedio, el 55% de los ingresos de taquilla.
La próxima vez que escuchen o lean que un filme recaudó 100 millones de dólares y su costo fue, por ejemplo, de 60 millones, piensen dos veces si considerarla una película rentable o exitosa en términos financieros. Lo más probable es que aún le falte mucho para serlo.
NOTA: A los costos de mercadeo y publicidad también se le agregan los costos de todas las copias que se hacen del filme para distribuirlas a los cines. Agregada el 12 de marzo de 2008.



